María Romero Pérez / Una casa propia: -grafías para la supervivencia.

Category
Emergentes 2020

EMERGENTES 2020

Sala Francisco de Goya – UNED

21.08 – 20.09.2020

Voy a emborronar una página tras otra, voy a utilizar las hojas como vendas impregnadas no de tinta, sino de lo que mi vieja herida supura. Quizá, finalmente, todo se empape en ellas y a medida que se vuelvan más y más purulentas, más burbujeantes, yo mismo me vaya vaciando de veneno.

Mircea Cartarescu, Lulu

Mis fotos son el mapa emocional en el que exploro mis fronteras. Genero construcciones portátiles de papel que son el territorio en el que libro mis batallas, los paisajes en los que trato de anexar victorias. Mas mi verdadera vocación no es de Niké. Mi verdadera vocación es buscar. Buscar en los recuerdos, en las obsesiones, en los miedos y esperanzas. Buscar en mis luces y mis sombras sin otra meta más que la de encontrar para seguir buscando.

De este modo, en mi pieza Una casa propia cada habitación representa una búsqueda distinta. Reivindico mi necesidad de apropiarme de la casa como espacio mental en el que existen diversas estancias.

En el dormitorio trato de hallar el anhelado punto medio, el equilibrio y la tranquilidad.

En el trastero trato de encontrar seguridad a través del orden, el control y la exigencia.

El baño es para la limpieza, donde voy para tratar de eliminar el sentimiento de culpa, donde pongo el marcador a cero para seguir la búsqueda.

En el salón, el lugar donde permanezco más tiempo, busco la ruptura con los viejos introyectos, con las creencias y los juicios que tengo de mí misma desde que tengo uso de razón.

Y es en la cocina donde espero hallar la inspiración, acudo allí para nutrirme.

Usando como hilo conductor esta obra, y valiéndome de mi voluntad taxónoma, presento otras de mis fotos divididas en cinco grupos asociadas a los diferentes compartimentos según su temática.

Mi biografía es el material que ensambla las piezas de papel que construyo y luego fotografío, este acto creativo es un ritual que funciona como catarsis convertida en juego. Schiller apuntó que la naturaleza humana es dual. El hombre está dominado por un impulso sensible y un impulso formal (naturaleza y racionalidad). La meta de un jugador es cerrar su herida abierta provocada por la lucha de lo racional y lo sensible. Jugar es mi intento (fallido) de acabar con esa polaridad.

Manteniendo la naturaleza portátil de mi trabajo, el formato de las imágenes es de cuarenta centímetros por su lado mayor. El soporte que empleo para producir las copias es Hahnemühle, por su semejanza a la celulosa de mis cuadernos.

Formalmente, mi caligrafía, el papel y los pequeños objetos transformados son el denominador común de mis fotografías. Las -grafías que me permiten sobrevivir.

María Romero Pérez (Badajoz, 1983). Llegué a destiempo a la familia y ocupé mi lugar de hermana pequeña. A los dieciocho años supe que el arte sería mi piedra angular, por lo que me mudé a Sevilla, donde me licencié en Bellas artes en 2006.

Ese mismo año me trasladé a Madrid para estudiar un máster de arte contemporáneo en la Complutense. En 2010 realicé el curso profesional de fotografía en EFTI y  en 2011 terminé el máster de concepto y creación en esa misma escuela. Durante todos esos años he tenido muy buenos maestros que me han puesto en contacto con mi verdadera vocación: buscar.

21.08 – 20.09.2020
Sala Francisco de Goya – UNED
Calle Argensola, 60, Barbastro
Lun-Sab: 19.00 – 21.00  h
X